Historia de Kirin

Kirin es una de las grandes casas cerveceras japonesas. Su historia une la apertura internacional de Yokohama en el siglo XIX, la influencia de técnicos alemanes, la modernización industrial de Japón y una identidad visual inspirada en una criatura legendaria de Asia oriental.

Los antecedentes en Yokohama

El origen remoto se encuentra en la Spring Valley Brewery, fundada en Yokohama por el estadounidense de origen noruego William Copeland. Yokohama era entonces uno de los principales puertos abiertos al comercio exterior y un punto de encuentro entre empresarios japoneses y occidentales. La fábrica introdujo métodos modernos de elaboración en un país donde la cerveza todavía era una bebida novedosa.

Tras el cierre de aquella primera empresa, sus instalaciones sirvieron de base para la Japan Brewery Company, creada en 1885 con capital japonés y extranjero. El empresario escocés Thomas Blake Glover participó en la compañía. La nueva fábrica buscó elaborar una lager de estilo alemán con estándares rigurosos: importó maquinaria, malta y lúpulo, contrató maestros cerveceros alemanes y sometió materias primas, botellas y procesos a controles sistemáticos.

1888: nace Kirin Beer

En 1888 la Japan Brewery Company lanzó Kirin Beer, distribuida en todo Japón por Meidi-Ya. El nombre procedía del kirin o qilin, una criatura mítica asociada con la paz, la prosperidad y los buenos augurios. La elección pretendía ofrecer un símbolo oriental tan poderoso como los animales que aparecían en muchas etiquetas de cervezas occidentales.

En 1889 se adoptó una etiqueta con un kirin más grande y dinámico, antecedente directo de la imagen actual. La propuesta del nuevo diseño se atribuye a Thomas Blake Glover, mientras que la autoría gráfica exacta ha dado lugar a distintas versiones. Con el tiempo surgió una curiosidad muy popular: entre la melena del animal se esconden los caracteres japoneses de “ki-ri-n”. Se desconoce si nacieron como medida contra falsificaciones o como juego del diseñador.

Fundación de Kirin Brewery

En 1907 se constituyó Kirin Brewery Company, que heredó la fábrica, la marca y la obsesión por la calidad de la Japan Brewery Company. La empresa amplió instalaciones y distribución, incorporó el tapón corona y desarrolló nuevas referencias. En 1923 lanzó Kirin Stout, ampliando una gama hasta entonces dominada por la lager.

Kirin también creó una estructura de investigación propia. En 1918 estableció un departamento de estudios para mejorar materias primas y procesos, y en 1943 fundó un instituto científico. Esa atención a la tecnología acabaría siendo una constante en la evolución del grupo.

Guerra, reconstrucción y crecimiento

Durante la Segunda Guerra Mundial las marcas comerciales de cerveza fueron suspendidas y el kirin desapareció temporalmente de las etiquetas. En 1949, con el regreso de la venta libre, la marca y su criatura legendaria reaparecieron. La escasez obligó al principio a utilizar etiquetas pequeñas y sencillas, pero la imagen tradicional volvió progresivamente.

Durante el crecimiento económico japonés de la posguerra, Kirin multiplicó su capacidad productiva y extendió su red de fábricas. La compañía defendió una política de calidad homogénea en todas ellas y Kirin Lager se convirtió durante décadas en una referencia central del mercado japonés.

Diversificación y expansión

A partir de la década de 1970 el grupo amplió su actividad más allá de la cerveza. Entró en refrescos, alimentación, biotecnología, productos farmacéuticos y ciencias de la salud. Esa diversificación transformó una cervecera nacional en un grupo internacional, aunque la elaboración de cerveza y el símbolo del kirin continuaron siendo el núcleo de su identidad.

La compañía también estableció alianzas y participaciones en empresas de distintos mercados. En 2007 adoptó una estructura de grupo bajo Kirin Holdings, separando la dirección estratégica de varias actividades operativas.

1990: el nacimiento de Kirin Ichiban

En marzo de 1990 apareció Kirin Ichiban, una de las innovaciones más importantes de la casa. Su identidad se basa en el método Ichiban Shibori, que utiliza únicamente el primer mosto obtenido del filtrado de la malta. “Ichiban” significa “primero” en japonés y “shibori” alude al prensado o extracción.

La decisión de emplear solo ese primer flujo busca un sabor limpio, suave y centrado en la malta, sin recurrir al segundo mosto habitual en muchos procesos. Kirin Ichiban se convirtió en una marca internacional y en la principal expresión contemporánea de la tradición cervecera de Kirin.

La leyenda del kirin

La criatura que da nombre a la empresa pertenece a la mitología china y se difundió por otras culturas de Asia oriental. Se describe de diversas maneras, normalmente con cuerpo de ciervo, cola de buey, escamas y uno o varios cuernos. Es un animal benévolo que evita dañar a otros seres y cuya aparición anuncia tiempos de paz o el nacimiento de una persona virtuosa.

Para la compañía representa felicidad, buena fortuna, tradición y energía. La figura de la etiqueta ha cambiado muy poco desde finales del siglo XIX, convirtiéndose en uno de los emblemas comerciales más longevos de Japón. La leyenda, los caracteres ocultos en la melena y la continuidad del dibujo forman una parte inseparable de la personalidad de Kirin.

Kirin en la actualidad

Kirin es hoy un grupo global con actividades en bebidas, farmacia y ciencias de la salud. Su historia cervecera, sin embargo, sigue vinculada a Yokohama, a la técnica alemana adoptada por la Japan Brewery Company y a la búsqueda de calidad iniciada en 1888. Kirin Ichiban representa la evolución moderna de ese legado mediante una receta definida por el primer mosto y una imagen presidida por la criatura que ha acompañado a la marca durante más de un siglo.

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