
Yamazaki
Historia de Yamazaki
1899–1923: el proyecto de Shinjiro Torii
La historia de Yamazaki comenzó con la ambición de Shinjiro Torii de elaborar whisky en Japón. En 1899 abrió Torii Shoten en Osaka y, en 1907, lanzó el vino dulce Akadama Port Wine, cuyo éxito consolidó su actividad. El siguiente desafío requería algo muy distinto de un negocio de distribución: construir una destilería y esperar años antes de poder vender un whisky madurado.
En 1923 inició la construcción de Yamazaki, la primera destilería japonesa dedicada al whisky de malta. Esa fecha corresponde al nacimiento del proyecto industrial; la marca de single malt Yamazaki llegaría mucho después. Distinguir ambos momentos permite entender sus primeras décadas, durante las cuales la destilería elaboraba maltas destinadas a los whiskies de mezcla de la compañía que hoy conocemos como Suntory.
1923–1924: Torii, Taketsuru y la elección del lugar
Torii contrató en junio de 1923 a Masataka Taketsuru, que había aprendido a elaborar whisky en Escocia. Su experiencia fue esencial para diseñar la fábrica, los alambiques y el proceso productivo. Taketsuru propuso Hokkaido, mientras Torii prefería un emplazamiento próximo a Osaka. Finalmente se eligió Yamazaki y las instalaciones quedaron terminadas en noviembre de 1924, cuando comenzó la producción bajo la dirección técnica de Taketsuru.
El lugar se encuentra en Shimamoto, prefectura de Osaka, cerca de Kioto, en el entorno donde confluyen los ríos Katsura, Uji y Kizu. Sus aguas y su clima húmedo, con nieblas y variaciones estacionales, pesaron en la elección. La región también está vinculada a Sen no Rikyu y a la cultura del té. Esa relación cultural es anterior al whisky: no significa que existiera una destilería en tiempos del maestro del té, sino que Torii escogió un paisaje con una tradición propia alrededor del agua.
1929–1937: los primeros whiskies y la búsqueda de un estilo
En 1929 salió al mercado Suntory Shirofuda, conocido como «etiqueta blanca». Fue un hito industrial, pero no el éxito comercial esperado. La propia historia de Suntory reconoce aquel revés y lo relaciona con la necesidad de adaptar el perfil del whisky a los consumidores japoneses. El proyecto exigió seguir probando, acumulando reservas y ajustando las mezclas.
Taketsuru dejó la empresa en 1934 y emprendió en Hokkaido el proyecto que daría lugar a Nikka. Yamazaki continuó su trayectoria dentro de la compañía de Torii. En 1937 apareció Kakubin, el whisky de botella cuadrada que se convertiría en una referencia duradera de Suntory. Así, la historia de Yamazaki se entrelaza con la formación de la industria japonesa, aunque su nombre todavía no encabezara una gama de single malts.
1961–1984: Keizo Saji y el nacimiento de la marca Yamazaki
Keizo Saji, hijo de Shinjiro Torii, se convirtió en el segundo maestro mezclador de la casa en 1961. Durante esa etapa se amplió la diversidad de destilados disponibles: Chita se estableció en 1972 y Hakushu en 1973. En Yamazaki, una destilería piloto funcionaba desde 1968 para investigar técnicas y desarrollar maltas de distintos perfiles, una práctica que Suntory denomina Tsukuriwake.
El 14 de marzo de 1984 se presentó el single malt Yamazaki. Saji había trabajado con el equipo de mezcla para dar forma a una expresión japonesa diferenciada en un mercado dominado por los blended whiskies. El nombre de la destilería pasó entonces a identificar directamente el whisky de sus propias maltas. No era simplemente cambiar una etiqueta: suponía mostrar al consumidor el carácter de un lugar que llevaba seis décadas produciendo.
La caligrafía de la etiqueta: un detalle con memoria familiar
Los caracteres japoneses 山崎 de la etiqueta fueron escritos por el propio Keizo Saji. Según explica Suntory, la parte derecha del segundo carácter se trazó de forma que recuerda al signo 寿, asociado a celebración y longevidad. También alude a Kotobukiya, el nombre anterior de la empresa.
La inscripción enlaza así el lanzamiento del single malt con sus raíces familiares y expresa un deseo de buen comienzo. Es una historia documentada por la casa, no una leyenda añadida para explicar el diseño. La etiqueta conserva un vínculo personal con quien impulsó la aparición de Yamazaki como marca.
Del reconocimiento internacional al centenario de 2023
Las décadas siguientes llevaron los whiskies de la destilería a un público internacional. Yamazaki 12 años consiguió una medalla de oro en el International Spirits Challenge de 2003, un hito en esa proyección. En 2023, Suntory celebró cien años desde el inicio de la construcción y anunció inversiones conjuntas en Yamazaki y Hakushu para mejorar la elaboración, la investigación y la experiencia de visita.
Yamazaki continúa perteneciendo a Suntory y produciendo en su emplazamiento histórico. Su trayectoria combina continuidad e investigación: distintas fermentaciones, destilaciones y maduraciones permiten obtener maltas variadas dentro de una misma destilería. Yamazaki 12 años, la referencia de esta ficha, reúne esa diversidad y representa la evolución desde el proyecto pionero de Torii hasta una gama japonesa de single malt con identidad propia.











































