Historia de Glenfiddich

El sueño de William Grant en el valle del Fiddich

La historia de Glenfiddich comienza en Dufftown, en la región escocesa de Speyside, con William Grant. Después de trabajar durante unos veinte años en la industria del whisky, Grant decidió levantar su propia destilería. En el verano de 1886 inició la construcción con la ayuda de sus siete hijos y sus dos hijas, además de un único cantero. La familia transportó y colocó a mano las piedras del edificio junto al río Fiddich. Tras más de un año de trabajo, el primer destilado salió de los alambiques el día de Navidad de 1887.

Grant llamó a la destilería Glenfiddich, término gaélico que significa «valle de los ciervos». De ahí procede el ciervo que identifica a la casa y que sigue ocupando el centro de su emblema. Para elaborar el whisky se eligió el agua del manantial Robbie Dhu, recurso local que la destilería continúa empleando. William Grant murió en 1923, pero el negocio permaneció en manos de sus descendientes y conservó su emplazamiento original en Dufftown.

Continuidad familiar durante la Prohibición y las crisis del siglo XX

El comienzo del siglo XX fue difícil para el whisky escocés. La Primera Guerra Mundial, las restricciones económicas y, desde 1920, la Prohibición en Estados Unidos redujeron numerosos mercados. En 1923, precisamente cuando la prohibición estadounidense estaba en vigor, el nieto del fundador, Grant Gordon, tomó una decisión contraria a la tendencia general: aumentó la producción. Cuando Estados Unidos derogó la Prohibición en 1933, Glenfiddich se encontraba entre el reducido grupo de destilerías escocesas que habían continuado funcionando y estaba preparada para atender la recuperación de la demanda.

La familia también procuró conservar oficios fundamentales dentro de la destilería. En 1957 Charles Gordon, bisnieto de William Grant, creó un equipo propio de caldereros para mantener y reparar los alambiques de cobre. Dos años después se estableció una tonelería en el recinto. Glenfiddich mantiene ambos talleres, una circunstancia poco habitual que permite supervisar directamente dos elementos decisivos en la destilación y la crianza.

La apuesta internacional por el single malt

Durante buena parte del siglo XX, la mayor parte del whisky de malta escocés se destinaba a mezclas. Sandy Grant Gordon, también bisnieto del fundador, defendió que Glenfiddich podía presentarse fuera de Escocia como un whisky de una sola destilería. En 1963 la casa lanzó su característica botella triangular, diseñada por Hans Schleger, y comenzó a promocionar internacionalmente su malta. Aquella apuesta ayudó a familiarizar a muchos consumidores con la categoría que hoy se conoce como single malt Scotch whisky.

La botella triangular se convirtió en uno de los rasgos visuales más reconocibles de Glenfiddich. Sus tres caras se han relacionado con los tres ingredientes tradicionales del whisky —agua, cebada malteada y levadura—, mientras que el ciervo remite literalmente al nombre del valle. La identidad de la marca quedó así vinculada tanto al lugar de origen como a una presentación fácilmente distinguible.

Glenfiddich en la actualidad

Glenfiddich sigue perteneciendo a William Grant & Sons, la compañía familiar fundada por William Grant. La destilería continúa produciendo en Dufftown y utiliza el agua de Robbie Dhu. A lo largo de las generaciones ha ampliado su gama con diferentes edades, tipos de barrica y acabados, pero mantiene como ejes la destilación en sus alambiques de cobre, la maduración en Escocia y la continuidad de la familia fundadora.

Glenfiddich 12 Años, heredero de la casa

Glenfiddich 12 Años ocupa un lugar central en esa trayectoria: es la expresión que la propia casa presenta como su «Original Twelve» y una puerta de entrada histórica a su estilo de Speyside. Su edad declarada garantiza un mínimo de doce años de maduración, y su botella triangular y el ciervo del valle reúnen los símbolos creados durante la expansión internacional de la marca. Por eso esta referencia conecta de forma directa el proyecto familiar iniciado en 1886 con el Glenfiddich que hoy se encuentra en mercados de todo el mundo.

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Glenfiddich 12 Años

El precio original era: 39,95 €.El precio actual es: 34,75 €.