Historia de Bacchus

Los antecedentes: una familia cervecera en Flandes Occidental

Bacchus pertenece a la cervecería familiar Vanhonsebrouck y a la tradición de las cervezas flamencas oscuras de perfil agridulce. Su historia no comienza en una abadía, sino en una familia de agricultores y cerveceros de Flandes Occidental. Amandus Van Honsebrouck, nacido en 1811, combinó el cargo de alcalde de Werken con la actividad cervecera, que la asociación Belgian Family Brewers sitúa hacia mediados del siglo XIX.

Su hijo Emile continuó el oficio. En 1900, junto a su esposa Louise, abrió la cervecería Sint Jozef en Ingelmunster. Ese establecimiento constituye el antecedente directo de la empresa que desarrollaría Bacchus. Es importante no confundir la fecha de nacimiento de Amandus, la fundación de Sint Jozef y la aparición posterior de la marca: corresponden a momentos distintos de una misma trayectoria familiar.

1922–1939: crecimiento y nuevas instalaciones

Paul y Ernest, hijos de Emile y Louise, dieron continuidad al negocio desde 1922. La tercera generación amplió su capacidad y sus instalaciones: en 1930 incorporó una maltería y una sala para grandes cubas de madera; en 1939 llegaron nuevas dependencias de elaboración, fermentación, almacenamiento y embotellado. La empresa producía entonces distintas cervezas, entre ellas variedades de baja fermentación.

Estos cambios ayudan a entender el contexto de Bacchus. La casa ya contaba con experiencia en cervezas oscuras y con recipientes de maduración antes de que Luc Van Honsebrouck convirtiera las especialidades flamencas en el centro de su estrategia.

Los años cincuenta: Luc apuesta por Bacchus

Luc, hijo de Paul, asumió la dirección en 1953 después de formarse en elaboración cervecera y realizar prácticas en Alemania y Valonia. En lugar de mantener la competencia con las grandes marcas de pils, orientó el negocio hacia una cerveza vieja marrón flamenca: Bacchus. El abandono de las lagers y el cambio de rumbo de aquellos años marcaron la identidad posterior de la cervecería.

Las fuentes no ofrecen una única fecha de lanzamiento: algunos repertorios sitúan Bacchus en 1955, mientras otras presentaciones de la marca utilizan 1956 y la web actual remonta la tradición de fermentación mixta de la casa a 1930. Por ello, resulta más preciso situar su consolidación comercial en los años cincuenta que presentar cualquiera de esas fechas como un nacimiento indiscutible.

De las cubas de Bacchus a nuevas especialidades belgas

La experiencia con Bacchus también intervino en el desarrollo de otras cervezas de la empresa. A finales de los años cincuenta, Luc compró mosto de lambic en Uccle y lo trasladó a Ingelmunster. La documentación recogida por Lambic.info explica que se introdujo en cubas que habían contenido Bacchus y se mezcló con mosto elaborado en la propia fábrica. Aquellos ensayos contribuyeron al desarrollo de la gama St-Louis.

No significa que Bacchus Kriek y St-Louis Kriek sean la misma cerveza. Son marcas diferentes: la primera parte de una vieja marrón flamenca; la segunda pertenece a la línea vinculada al lambic. La expansión de Vanhonsebrouck continuó con Brigand en 1980 y con la compra del castillo de Ingelmunster en 1986, antes del desarrollo de Kasteel.

2009–2016: relevo familiar y traslado a Emelgem

Xavier Van Honsebrouck sucedió a su padre Luc en 2009, como quinta generación de la familia. El crecimiento del negocio terminó por exigir un nuevo emplazamiento. En 2016 abrió la nueva cervecería de Emelgem, en el municipio de Izegem, sustituyendo las instalaciones de Ingelmunster.

El proyecto, conocido como Bierkasteel, amplió la capacidad productiva y abrió la fábrica a los visitantes. La historia oficial atribuye su impulso a Xavier y a su esposa Lindsey. Bacchus continúa formando parte de Kasteel Brouwerij Vanhonsebrouck: la modernización del fabricante no supuso la desaparición de esta familia de cervezas flamencas.

Baco, la botella envuelta y los relatos de la marca

El nombre alude a Baco, dios romano del vino y de la celebración. El fabricante relaciona esa elección con el carácter vinoso de su cerveza. La botella de 37,5 cl envuelta en papel es otra seña reconocible de Bacchus, distinta de la presentación habitual con una etiqueta descubierta.

La marca ha incorporado al envoltorio The Bacchus Chronicle, una colección de noticias semificticias que introduce a Bacchus en acontecimientos históricos. Son relatos humorísticos y publicitarios, según explica la propia cervecería, no testimonios reales de que la cerveza participara en aquellos sucesos. Esa distinción permite disfrutar de la anécdota sin convertirla en historia inventada.

Oud Bruin y Kriek: dos expresiones de una misma base

La Bacchus Vlaams Oud Bruin, también denominada Flemish Old Brown, conserva la expresión oscura y agridulce de la gama. Su elaboración de fermentación mixta y su maduración explican el equilibrio entre malta, acidez y matices afrutados. La familia se completa con versiones de cereza y frambuesa elaboradas a partir de esa cerveza base.

Así se relacionan las dos referencias: Bacchus Oud Bruin permite conocer el punto de partida de la casa, mientras Bacchus Kriek lo combina con cereza. No son dos historias de marca independientes, sino dos formas de acercarse a una misma tradición cervecera de Flandes Occidental.

No se han encontrado productos que coincidan con tu selección.