
Lindemans
Historia de LindemansLa historia de Lindemans comienza en 1822 en la granja Vossen, en Vlezenbeek, en el valle del Senne. Joos Lindemans se casó con Francisca Vandersmissen, hija de una familia cervecera, y se instaló en la explotación. Como muchas granjas de la región, el lugar combinaba agricultura y elaboración de lambic durante los meses fríos, cuando las levaduras y bacterias ambientales podían iniciar una fermentación espontánea controlada por la experiencia.La actividad cervecera fue ganando importancia hasta desplazar progresivamente las labores agrícolas. La familia conservó el método tradicional: mosto con una proporción importante de trigo, lúpulo envejecido y enfriamiento en una gran bandeja abierta para que la microflora local actuase de forma natural. La posterior maduración permite desarrollar la acidez, los aromas y la complejidad que distinguen a la lambic.A través de seis generaciones, Lindemans amplió su repertorio y su presencia internacional. Junto a las lambic tradicionales, la casa desarrolló cervezas de fruta que acercaron el estilo a nuevos públicos. Kriek aprovechó la afinidad histórica entre lambic y cereza; Faro recuperó la costumbre de equilibrar la acidez con dulzor; y Pêcheresse convirtió el melocotón en protagonista de una referencia aromática y ligera.La familia mantuvo su sede en Vlezenbeek mientras aumentaba la capacidad de producción y maduración. Dirk y Geert Lindemans continuaron la dirección familiar y promovieron nuevas instalaciones para responder al crecimiento sin abandonar la fermentación espontánea. La cervecera participa además en la defensa del patrimonio de la lambic y de la gueuze, estilos inseparables del paisaje microbiano del Pajottenland y Bruselas.El emblema y las etiquetas de Lindemans reflejan el vínculo con la granja, la familia y una tradición de dos siglos. Sus cervezas han recibido numerosos reconocimientos internacionales, pero su rasgo más singular sigue siendo la combinación entre tiempo, madera, fruta y microorganismos naturales. Cada referencia ofrece una lectura diferente de esa base ácida y viva.










































