Waterloo Double Dark
3,06 € (9,27 € / litro)
Una cerveza belga de abadía intensa y elegante. Rica en notas de caramelo, frutas secas y café, con un cuerpo sedoso y un final largo y equilibrado.
93 disponibles
Waterloo Double Dark es una cerveza belga oscura de alta fermentación y 8 % vol., elaborada con maltas tostadas y refermentada en botella para desarrollar su carácter cálido y potente.
Qué distingue a Waterloo Double Dark
Forma, junto a Waterloo Triple, el núcleo histórico de la gama. Las maltas tostadas aportan café y toffee, mientras la refermentación añade complejidad y una espuma persistente.
Notas de cata
Vista: marrón rojizo, con espuma cremosa de buena duración.
Aroma: madera vieja, tierra húmeda, especias, caramelo y una calidez alcohólica perceptible.
Boca: ataque redondo y maltoso, recuerdos de café y toffee, cuerpo pleno y final caramelizado.
Cómo servirla
Servir a 4-6 °C, según la indicación del productor, en cáliz o copa amplia. Puede ganar matices a medida que sube ligeramente de temperatura.
Maridaje recomendado
La marca la recomienda con quesos azules y postres de chocolate. También funciona con guisos, carne asada y platos de caza.
Ingredientes y alérgenos
Ingredientes: agua, malta de cebada, maltas tostadas, azúcar, lúpulo y levadura. Alérgenos: contiene gluten por la presencia de cereales con gluten. La etiqueta del envase recibido prevalece ante posibles cambios de formulación.
Conservación
Conservar la botella en posición vertical, en un lugar fresco, seco y protegido de la luz. Servir y consumir responsablemente.
Historia de Waterloo Double Dark
2005: una de las dos cervezas fundacionales
Waterloo Double Dark ocupa un lugar propio en la historia contemporánea de la marca. Cuando Adrien Desclée recuperó el nombre Waterloo en 2005, presentó desde el comienzo dos cervezas: una oscura y una rubia fuerte. La actual Double Dark procede de aquella referencia oscura original; no es, por tanto, una incorporación posterior, sino una de las dos cervezas con las que nació la gama moderna.
De Double 8 Dark a Waterloo Double Dark
En distintas etapas se comercializó con denominaciones como Waterloo Double 8 Dark y Waterloo Strong Dark antes de consolidar el nombre Double Dark. El cambio de presentación no alteró su papel dentro de la familia: representar la vertiente oscura, maltosa y robusta de Waterloo frente a la Triple Blond.
Una cerveza moderna ligada a Mont-Saint-Jean
Tras la incorporación de Waterloo al grupo John Martin en 2013 y la adquisición de la granja de Mont-Saint-Jean en 2014, la marca volvió al escenario histórico del que toma su nombre. La Double Dark actual es una cerveza de alta fermentación elaborada con maltas tostadas y realiza una segunda fermentación en botella. Su vínculo con 1815 procede del lugar y de la identidad de Waterloo; no debe confundirse con una receta demostrablemente conservada desde la batalla.
| Peso | 0,6 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 7 × 7 × 25 cm |
| PaísFiltrar por país | Bélgica |
| EstiloFiltrar por estilo | Belgian Dubbel |
| Color | Tostada |
| Formato | 33 cl |
| MarcaFiltrar por marca | Waterloo |
| Graduación | 8 % vol. |
| Ingredientes | Agua, malta de cebada, maíz, azúcar, cebada torrefacta, lúpulo, levadura, malta |
| Alérgenos | Contiene gluten |
Historia de Waterloo
1219: los orígenes de la granja de Mont-Saint-Jean
La historia vinculada hoy a la cerveza Waterloo comienza mucho antes de la marca moderna. La granja de Mont-Saint-Jean aparece documentada en 1219, cuando una carta del duque Enrique I de Brabante registró su donación a los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, orden religiosa y militar que más tarde sería conocida como Orden de Malta. La cruz que aún corona la entrada, fechada en 1682, recuerda esa larga pertenencia y es uno de los elementos históricos que identifican el lugar.
1719-1765: una granja con actividad cervecera
Los edificios principales que se conservan fueron levantados en 1719. En 1765 el conjunto adoptó la disposición de granja cerrada alrededor de un patio, característica de Brabante, e incluía vivienda, establos, graneros, horno, capilla y una cervecería. Esa presencia documentada de instalaciones para elaborar cerveza permite hablar de una tradición cervecera histórica en Mont-Saint-Jean, aunque no demuestra que las recetas actuales sean idénticas a las de aquel periodo.
18 de junio de 1815: el hospital de Wellington
Durante la batalla de Waterloo, librada el 18 de junio de 1815, la granja quedó situada detrás de las líneas aliadas y fue utilizada como hospital de campaña del ejército del duque de Wellington. Conocida como el «Hospital de los Ingleses», recibió a miles de heridos; la historia oficial del recinto cifra en torno a 6.500 los soldados atendidos allí. Cirujanos y ayudantes trabajaron en condiciones extremas mientras el combate se desarrollaba a poca distancia.
La cerveza en el campo de batalla
Las fuentes de la propia marca señalan que en aquellas jornadas se consumieron cerveza y destilados locales. El agua disponible podía estar contaminada y las bebidas fermentadas ofrecían una alternativa habitual para soldados y personal sanitario. Este episodio explica la fuerza simbólica del nombre Waterloo, pero conviene distinguir la tradición del lugar de la cerveza comercial contemporánea: no existe base para presentar la actual Waterloo como una receta inalterada desde 1815.
Una tradición local interrumpida en el siglo XX
La localidad de Braine-l’Alleud mantuvo durante siglos actividad cervecera, asociada en las fuentes históricas especializadas a la Brasserie du Marché, cuyo origen se remonta a 1456. Aquella cervecería cesó su actividad en 1971. La continuidad de la cerveza Waterloo actual no procede, por tanto, de una producción industrial ininterrumpida, sino de una recuperación moderna de un nombre y de un patrimonio cervecero local.
2000-2005: el regreso de Waterloo
A comienzos del siglo XXI, Anthony Martin se interesó por recuperar la denominación Waterloo, aunque la reorganización de su grupo retrasó el proyecto. En 2005 Adrien Desclée relanzó la marca con dos referencias: una cerveza oscura y una rubia fuerte. De ese núcleo inicial proceden Waterloo Double Dark y Waterloo Triple Blond, las dos cervezas que siguen representando el corazón histórico de la gama moderna.
2013-2015: la marca vuelve a Mont-Saint-Jean
En 2013 Adrien Desclée y Anthony Martin unieron sus proyectos y Waterloo pasó a integrarse en la cartera del grupo John Martin. Un año después, el grupo adquirió la granja de Mont-Saint-Jean y emprendió su restauración. Coincidiendo con el bicentenario de la batalla, en 2015 se impulsó allí una microcervecería, devolviendo la elaboración de cerveza a un conjunto que ya había contado con esa actividad siglos atrás.
Arqueología, museo y nueva etapa
El valor del enclave no se limita al relato cervecero. En 2019 las excavaciones del proyecto Waterloo Uncovered aportaron nuevos testimonios materiales sobre el ataque francés y la defensa aliada en torno a la granja. En 2021 se inauguró una ampliación que reunió instalaciones cerveceras, restauración y un museo dedicado a la función médica de Mont-Saint-Jean durante la batalla.
Nombre, identidad y cervezas actuales
El nombre Waterloo vincula la marca con la batalla y con el paisaje histórico de Mont-Saint-Jean. La cruz de Malta y la iconografía militar empleadas en su identidad remiten a las dos grandes capas del lugar: sus antiguos propietarios hospitalarios y el hospital de campaña de 1815. Ese lenguaje visual se apoya en un emplazamiento real y conservado, no en una leyenda creada únicamente para el producto.
Waterloo Double Dark y Waterloo Triple Blond
Waterloo Double Dark y Waterloo Triple Blond nacieron juntas en el relanzamiento de 2005 y hoy conectan esa etapa contemporánea con la cervecería de Mont-Saint-Jean. Ambas son cervezas belgas de alta fermentación y realizan una segunda fermentación en botella. La Double Dark expresa el lado oscuro y tostado de la gama; la Triple Blond, su vertiente dorada, fuerte y especiada. Son productos modernos elaborados en un escenario histórico excepcional y constituyen el vínculo más directo entre la historia de la marca Waterloo y las botellas de estas fichas.
Revisamos la disponibilidad y comunicamos la aceptación o cualquier incidencia habitualmente dentro de 24 horas. Una vez aceptado, el plazo orientativo habitual de preparación es de hasta tres días laborables. En periodos de gran demanda, retrasos de aprovisionamiento o roturas, puede prolongarse hasta siete días naturales desde la aceptación. Te informaremos si prevemos una demora; cualquier ampliación adicional o envío parcial requerirá tu conformidad, sin limitar tus derechos de cancelación y reembolso. Consulta las condiciones generales de compra.
Al tiempo de preparación deberá añadirse el plazo de entrega correspondiente al método de envío seleccionado.











































Valoraciones
No hay valoraciones aún.